no-trabajo-gratisSi yo no hubiera trabajado de a gratis durante tantos años, quién sabe, tal vez podría haber poseído ahora mi propio penthouse en algún edificio de la quinta avenida de la gran manzana… bueno no tanto así, pero quizá tuviera yo mi casita de 2 x 2 en los suburbios auspiciada por el infonavit pues.

Pensé que sería bueno para mi carrera, atraer oportunidades, ayudar a mis amigos, amantes, parientes, concubinos y demás allegados; vamos, que me ayudaría a hacer la diferencia, todo por una buena causa.

Casi todos los que vinieron a mí con su historia lograron convencerme de ayudarlos de forma gratuita. Y bueno, estuve de acuerdo. Y bueno… después de todo, siempre he sido la tipa bonachona que no le gusta decepcionar a la gente.

¿Quieren saber qué es lo que más jode de esta historia? No es la parte del dinero.

¿Cuántas de mis obras creadas todavía adornan paredes, cuántas se imprimen en papel, se ven en los espectaculares o se clickean en la web?

Cero.

¿Y sabes por qué? Porque la gente no aprecia las cosas que obtienen gratis.

Ahí les va una historia interesante: Una organización sin fines de lucro había donado equipo agrícola a los pueblos pobres al sur del país, sólo para volver un año más tarde y encontrar el equipo de trabajo fuera del poblado tirado, enmohecido o desmantelado en partes para vender. Meses después, una segunda organización llegó, pero no les dio el equipo de forma gratuita. A los agricultores se les prestó el dinero necesario para invertir en herramientas, así, ellos por sí mismos, utilizando esas herramientas trabajaron duro, ahorraron dinero, trabajaron juntos y compraron más equipo con la firme visión de formar pequeñas empresas.

¿Adivina qué pasó después de un año en este pueblo? Sí. Los agricultores usaban el equipo frenéticamente, comenzaron a ganar dinero, le dijeron a sus amigos, quienes a su vez también ahorraron y lucharon por comprar la herramienta que podría cambiar sus vidas.

 

LOS CLIENTES NO SIEMPRE TE VALORAN

Si alguien te pide que trabajes de forma gratuita significa que no aprecia lo que estás haciendo. Punto.

Tal vez tu cliente realmente no tiene dinero, pero ¿qué tiene que ver eso contigo? ¿Ves a tu cliente ir a un restaurant sin dinero?

En los años que llevo de freelancer he escuchado hasta las jaculatorias de la virgen, todas las promesas y sugerencias que te puedes imaginar: “habrá mucho trabajo más tarde, te abrirá las puertas, es genial para la experiencia y por supuesto: no tenemos dinero, pero podemos darte valor y recomendaciones.” Trabajar para ganar “valor y recomendaciones” suena truculento, ya que en el mundo de las startups la compensación de valor es una manera bastante estándar de ganar el compromiso del empleado para largo plazo.

Pero ten cuidado – el valor- que no se suma a un salario, no es un reemplazo. Los únicos que trabajan únicamente por un patrimonio son los socios que fundaron la empresa, así que: ¿tu cliente te ofrece ser un socio igual en la gestión de la compañía?

Probablemente no.

Independientemente de estas promesas, (que nunca se cumplen) hay otro problema: creo que es imposible hacer un buen trabajo de diseño sin un compromiso serio y la plena colaboración del cliente durante el proceso. La única manera de hacer que el cliente entienda la importancia del diseño y los haga invertir y comprometerse con el proceso es haciéndoles pagar por el proyecto.

Y créeme, cuanto más pagan, más seriamente tratarán el proyecto.

Cuando alguien te escribe un cheque por $ 5,000 dolares, no correrán el riesgo de que este proyecto pueda fallar. Harán lo que sea necesario para que esto suceda. Cuando alguien escribe un cheque de $ 100, entonces en el peor de los casos, si el trabajo no es de su agrado, seguro se van a ir con otra persona.

 

TRABAJO DE VOLUNTARIADO

Con los años he hecho mucho trabajo sobre una base voluntaria, por lo general sobre temas relacionados con ayudar a los niños necesitados, refugios de animales y demás. Es bueno trabajar sobre una base voluntaria – en primer lugar- estás trabajando en un proyecto en el que crees que tiene la oportunidad de traer un cambio positivo al mundo. En segundo lugar, cuando tu eres voluntario, tu crees que si no se te paga, al menos, además de ayudar tendrás completa libertad creativa.

La verdad es que ambos puntos deben tomarse con sal y pimienta.

Mi experiencia personal fue que cuando dedicas voluntariamente tu tiempo, este se gasta de la siguiente manera: 90% tiempo de esparcimiento y 10%  de trabajo.

La mayoría de las personas voluntarias también quieren disfrutar de su tiempo, nadie quiere ser voluntario sólo para sufrir, y mucho de mi tiempo durante el trabajo voluntario se invirtió en tener buenas conversaciones con colegas, conocer gente y hasta beber unos tequilas.

¿Adivina por qué sucede esto? Está bien. Cuando nadie está pagando por tu tiempo, a nadie le importa si tu tiempo se utiliza correctamente.

No me malinterpretes, no estoy en contra del voluntariado. Todavía lo hago de vez en cuando, principalmente porque me gusta conocer gente nueva y beber un tequilita mientras hago contactos, pero me di cuenta hace mucho tiempo que no cambias el mundo en los clubs de voluntarios del fin de semana o después de trabajar como voluntario de vez en cuando.

Tu cambias el mundo mientras que tu trabajo consiga ser pagado por hacerse y tu consigas ser pagado por hacerlo.

 

LA FAMILIA

Ay… ni les platico acerca de mis sentimientos con respecto a trabajar con la familia y amigos, si, puede que sea mejor trabajarles de forma gratuita sólo para evitar que te saquen del testamento de la abuela, o en el caso de los amigos, que te apliquen la ley del hielo. 

No hay contradicción entre mi opinión sobre el trabajo libre no apreciado y el hecho de que elijo trabajar gratis con mi familia y amigos (cuando no puedo evitarlo).

El hecho es que tu familia y amigos nunca apreciarán tu trabajo lo mismo que un cliente que paga. Esa es la verdad.

Ellos te dirán: “Gracias Julia! Tan chula tú! ¡Gran trabajo! Realmente lo apreciamos.” Pero no les creas. Después de todo, tu les has dicho que realmente odiaste ese portarretratos barato que te dieron en tu cumpleaños? no lo dijiste, ¿verdad?

Aceptémoslo! Somos criaturas superficiales: sólo nos preocupamos por lo que nos cuesta mucho dinero.

Así que si tú quieres que tus clientes se preocupen por ti y por el trabajo que estás haciendo… comienza a cobrar un montón de dinero por ello!

One thought on “Créeme, nadie valora tu trabajo gratis”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *